«El cuerpo llora las lágrimas que los ojos se niegan a derramar»    William Osler

Hoy en día, empezamos a ser conscientes de cómo nos puede afectar a nuestro cuerpo todo lo que sentimos. Si contemplamos el humano como un ser holístico, es decir, en su totalidad tanto en el ámbito de la salud, como en el emocional, social, económico, etc, entenderemos cómo se pueden alterar los sistemas (endocrino, nervioso , etc) al experimentar ciertas situaciones que nos provocan malestar emocional.

La Psiconeuroinmunología (PNI), es la ciencia que ha demostrado la relación directa entre cómo pensamos y vivimos nuestras emociones y cómo pueden alterar las defensas, la secreción hormonal y el estado general de nuestro metabolismo.

La PNI, estudia la interacción entre los procesos psíquicos del Sistema Nervioso, el Sistema Inmunitario y el Sistema Endocrino. Estos sistemas son los responsables de la homeostasis (equilibrio y estabilidad de los sistemas biológicos) del cuerpo con la interacción y comunicación con el cerebro.

Otra explicación nos la ofrece la Epigenética, la cual, estudia los cambios heredables en la función de los genes, que ocurren sin un cambio en la secuencia del ADN. Factores ambientales, tóxicos, nutricionales, etc, pueden iniciar procesos químicos que modifican el epigenoma (cambia la función de un gen sin modificar la secuencia de ADN que hemos heredado).

Todos estos cambios genéticos y de los sistemas del organismo, pueden ser iniciados por repetidas situaciones de estrés. La respuesta fisiológica de nuestro cuerpo ante el estrés, pasa por las fases de alarma, resistencia y finalmente agotamiento.

  • Alarma: En una situación de estrés, la hipófisis, que es la glándula que controla gran parte de la producción de hormonas que fabrican otras glándulas del cuerpo, segrega adrenalina y noradrenalina. Se movilizan recursos orgánicos para una actividad física inmediata (principalmente cerebro, corazón y musculatura).
  • Resistencia: inhibición de las funciones de órganos viscerales y paralización de producción de energía. Liberación de hormonas en sangre (glucocorticoides, …) e inhibición de las Natural Killer (células • células muy importantes de nuestro organismo que matan cielo. Tumorales o células. Infectadas).
  • Agotamiento: inhibición del sistema inmunitario para conservar energía. Si la situación estresante se mantiene: agotamiento de recursos, pueden aparecer enfermedades por no combatir.

zebra

Los humanos, desgraciadamente, nos varemos en situaciones de estrés y a menudo no conseguimos salir de ellas. Los animales, en diferencia a nosotros, sí que saben salir. Por ejemplo, cuando una cebra es atacada por un tigre, activa sus sistemas de alarma para bombear sangre, activar músculos, etc. Si logra sobrevivir, vuelve a la normalidad y sigue haciendo vida normal.

Nosotros los humanos, en cambio, si fuéramos una cebra y escapamos del tigre, nos pasaríamos mucho tiempo pensando a ver cuando volverá el tigre. Esta situación de inquietud y estrés es la que altera todos nuestros sistemas y se segrega cortisol. El cortisol con el tiempo, afecta el sistema nervioso disminuyendo entre otras cosas la memoria.

¿Cómo podemos mejorar las emociones?

Muchas situaciones que nos afectan en nuestra vida, a menudo son muy difíciles de digerir y de superar. Pero la vida sigue avanzando, con o sin nosotros. Una buena opción sería aplicar el concepto de Resiliencia para poder combatir el dolor emocional. A partir de situaciones negativas o adversas en la que se encuentra una persona, podemos optar por aceptarlas y salir más fuertes emocionalmente o caer en el victimismo y partir los dolores que esto nos comportará. Podemos transformar la experiencia en crecimiento personal y renacer de las cenizas como hizo el Ave Fénix.